El Alazán de Huetamo: raíces, caballos y un nuevo tema que conquista corazones

En el mundo del regional mexicano, donde la tradición se mezcla con la innovación, emerge con fuerza El Alazán de Huetamo, un artista que ha sabido abrirse camino con perseverancia, autenticidad y amor por la música. Desde muy joven, Carlos Alberto Ríos —su nombre real— descubrió su pasión al tocar la guitarra y cantar en reuniones escolares en Los Hornos, Michoacán. Aquellos primeros aplausos lo motivaron a seguir adelante, aunque el camino no fue sencillo: “allá en el pueblo no era fácil grabar un CD, por eso emigré a Estados Unidos con la idea de conectarme con estudios y compañías disqueras”, recuerda. Su carrera tomó forma en Chicago, donde grabó sus primeros discos y comenzó a presentarse en vivo. Poco a poco, el público lo fue identificando con el nombre que hoy lo distingue: El Alazán de Huetamo. El apodo nació de su cabello rojizo, que en su niñez le valió el sobrenombre de alazán, y el complemento proviene de su municipio natal en Michoacán. Las influencias que marcaron su estilo van desde íconos como Los Bukis, Joan Sebastian, Vicente Fernández y Antonio Aguilar, hasta la tradición ecuestre que lo inspiró a llevar su show a otro nivel: presentaciones con caballos, un sello muy particular que lo ha posicionado en escenarios de Estados Unidos y México. Hoy, El Alazán celebra el lanzamiento de su más reciente sencillo “No Me Despierten”, una canción inspirada en vivencias juveniles, en los detalles sencillos del enamoramiento y la magia de las primeras miradas. El tema ha tenido una respuesta muy positiva: “en pocos días ya está cerca de las cien mil reproducciones, todo de manera orgánica. Siento que pronto alcanzará millones”, afirma con entusiasmo. Pero su agenda no se detiene. El artista prepara presentaciones en Atlanta, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Querétaro, Puebla y otros lugares más, además de un festival latino en Georgia y espectáculos ecuestres en diferentes escenarios que mostrarán algo de jaripeo, charreadas, festivales, bailes y mucho más.  Con visión a futuro, El Alazán de Huetamo sueña con llegar a escenarios cada vez más grandes y premios internacionales, pero lo hace paso a paso, fiel a sus raíces y al cariño de su público. Y a sus seguidores les dedica un mensaje claro: “Infinitas gracias por su apoyo. Yo solo puedo pagarles con música, con mejores presentaciones y con el compromiso de seguir innovando”. Activo en redes sociales y plataformas digitales, invita a sus fans a seguirlo de cerca y promete que pronto El Alazán de Huetamo llegará con su música y su show ecuestre a nuevas ciudades.

Por Adriana Salazar