Desde pequeña, Gissell se describía como una niña penosa. Sin embargo, la música encontró la forma de abrirse camino en su vida gracias a dos grandes influencias: su papá y Taylor Swift. “Mi papá solamente me enseñó tres acordes en la guitarra y, cuando descubrí un video de Taylor Swift cantando, empecé a tocar esa canción. Ahí fue cuando le dije a mi papá que quería dedicarme a cantar”, recuerda.
Ese primer paso la llevó a clases de guitarra, donde un profesor descubrió su talento vocal y aconsejó a su padre impulsarla a grabar. Desde entonces, decidió tomar en serio su carrera y comenzar a trabajar en su sueño.
Su estilo se mueve entre el pop, el indie alternativo y las baladas, aunque también ha experimentado con mariachi. De hecho, una de sus canciones más significativas fue en ese género, para después dar un giro hacia el pop con su más reciente sencillo. “Al principio estaba muy nerviosa, porque era un cambio drástico, pero la respuesta del público me dio seguridad”, comenta.
Uno de los momentos que marcaron su vida como artista fue subir al escenario en ferias de México, particularmente en Aguascalientes. Pese al miedo y los nervios, logró enfrentar la presión y ganarse los aplausos del público. “Me acuerdo que me decía a mí misma frente al espejo: lo puedes hacer, y si te equivocas no pasa nada”.
La cantante también guarda en el corazón un recuerdo especial: haber cantado en un escenario antes de que su abuelita falleciera. “Ese fue mi mayor logro, que ella pudiera verme cantar. Esa memoria me la voy a llevar toda la vida”.
Actualmente trabaja en un nuevo proyecto que describe como su favorito, ya que está escribiendo sus propias canciones y explorando distintos géneros. “Me emociona mucho poder compartirlo con el público”, afirma.
Entre sus sueños, destacan colaborar con artistas como Aperti, Karol G y Carla Morrison. Y mientras esos proyectos se concretan, tiene claro el mensaje que quiere dejar a su público: “Quiero que mi música sea un motivo, una inspiración, un lugar cómodo para quienes no saben cómo expresarse. Que encuentren en mis canciones un espacio seguro”.
Con talento, disciplina y una visión clara, Gissell está construyendo paso a paso una carrera musical sólida que apenas comienza, pero que promete grandes sorpresas.
Su estilo se mueve entre el pop, el indie alternativo y las baladas, aunque también ha experimentado con mariachi. De hecho, una de sus canciones más significativas fue en ese género, para después dar un giro hacia el pop con su más reciente sencillo. “Al principio estaba muy nerviosa, porque era un cambio drástico, pero la respuesta del público me dio seguridad”, comenta.
Uno de los momentos que marcaron su vida como artista fue subir al escenario en ferias de México, particularmente en Aguascalientes. Pese al miedo y los nervios, logró enfrentar la presión y ganarse los aplausos del público. “Me acuerdo que me decía a mí misma frente al espejo: lo puedes hacer, y si te equivocas no pasa nada”.
La cantante también guarda en el corazón un recuerdo especial: haber cantado en un escenario antes de que su abuelita falleciera. “Ese fue mi mayor logro, que ella pudiera verme cantar. Esa memoria me la voy a llevar toda la vida”.
Actualmente trabaja en un nuevo proyecto que describe como su favorito, ya que está escribiendo sus propias canciones y explorando distintos géneros. “Me emociona mucho poder compartirlo con el público”, afirma.
Entre sus sueños, destacan colaborar con artistas como Aperti, Karol G y Carla Morrison. Y mientras esos proyectos se concretan, tiene claro el mensaje que quiere dejar a su público: “Quiero que mi música sea un motivo, una inspiración, un lugar cómodo para quienes no saben cómo expresarse. Que encuentren en mis canciones un espacio seguro”.
Con talento, disciplina y una visión clara, Gissell está construyendo paso a paso una carrera musical sólida que apenas comienza, pero que promete grandes sorpresas.







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